
|
ANKUR
El foco principal de los proyectos de Ankur es el niño y esto necesariamente incluye a la madre. Los derechos de niño se han incluido ahora en la agenda de la organización. Ésta aborda las necesidades de niños de mujeres en la prostitución en dos áreas rojas de Mumbai. Los niños en esta área tienen opciones muy limitadas para su futuro.
En 1994 la amenaza que emerge del SIDA se hacía evidente con la extensión rápida y creciente de infección de cero positivos. En este marco la vulnerabilidad aumentaba más en los niños. Para agravar el problema, el acceso de los servicios de Salud Esenciales era pobre ante todo porque el pobre urbano no ve la salud como una prioridad y también por las actitudes discriminatorias hacia los grupos marginados por parte de los trabajadores de salud. La supervivencia y la necesidad de refugio son las necesidades percibidas por el pobre urbano.
El CCDT aceptaba el reto de gestionar todavía otro Puesto de Salud en 1992 que cubría casi 60,000 personas en un suburbio que incluía el distrito rojo de Kamathipura con casi 6500 mujeres en la prostitución. La primera prioridad del CCDT era asegurar que las facilidades de salud esenciales alcanzasen todas las familias en el área.
Kamathipura es uno de los distritos rojos más viejos y amplios de la totalidad de Asia. El CCDT está trabajando con casi 6500 mujeres en la prostitución que viven en este suburbio densamente lleno en el corazón de Mumbai. Muchos de ellos son chicos que eran traídos de otros estados de la India y de Nepal y Bangladesh y se vendían en prostitución. Los prostíbulos no son nada más que pequeñas habitaciones donde se agolpaban las camas, a veces solamente separadas por cortinas.
Algunas viven en las aceras en cabañas hechas de madera, de chatarra y cubiertas de plástico. Los niños de estas mujeres viven en las calles junto con sus madres, constantemente expuestos a violencia y también a la explotación sexual.
En 1994, se ponía en marcha ANKUR, un centro de cuidado de día para niños de mujeres en la prostitución. Las madres pronto empezaban a visitar el centro regularmente. Los servicios de calidad que se ofrecían aseguraban que otras familias se acercaran al Puesto de Salud del CCDT. Sin embargo, el énfasis estaba en la prevención con actividades centradas en la comunidad. Intervenciones con personas cero positivas o con SIDA formaban parte de las actividades del Puesto de Salud. En poco tiempo la plantilla del CCDT vio como el impacto del SIDA entre niños era enorme. Por un lado se veían afectados por la infección, y por otro por la pérdida de sus padres. Se abandonaba a las mujeres del área roja sin apoyo alguno en las carreteras para morir solas, dejando a sus niños desatendidos y sin provisiones para el futuro. Otros programas relacionados formaron parte del CCDT aspirado a combatir la extensión e impacto de el SIDA entre niños y sus familias.
INTERVENCIONS BÀSIQUES
Todos los programas de Ankur se centran en cuatro intervenciones básicas para mejorar la situación de comunidades marginadas. Estas intervenciones incluyen:
Educación - la componente educativa cubre a más de 70 niños cada día.
Salud - chequeos mensuales regulares. Las notificaciones ofrecidas también incluyen a las madres de los niños, para acceder a servicios de salud.
Nutrición y programa de control de peso a niños y madres crónicamente enfermas es un servicio importante. También se imparte educación en nutrición.
Apoyo social y psicológico - Ankur ofrece asesoramiento para los niños y sus madres e interviene con la adolescencia de forma preventiva y en distintos niveles de capacitación. Ankur ha situado a 40 niños en diversas Instituciones del Gobierno.
Colaboración y Abogacía - Ankur colabora con otras organizaciones en cuestiones como derechos del niño, derechos de las mujeres en la prostitución, etc. Ankur ha construido también enlaces con el Gobierno para que los niños y las mujeres tengan acceso a programas de rehabilitación, educativos, médicos.
Fundamental para la realización de derechos de los niños, el CCDT confía en triunfar en su trabajo con niños y sus familias implicándolos, especialmente a los niños, en el diseño e implementación de programas. Titliyan, Aasman, un Refugio Nocturno y Bal Vatikaare son algunos de estos nuevos programas para niños que viven en chabolas en las aceras, recogiendo chatarra de metal para completar los ingresos de la familia dentro de la comunidad de trabajadores de sexo en Worli. El objetivo principal es ayudar a estas mujeres y sus niños a obtener las facilidades médicas y educativas existentes y proporcionarles oportunidades de reintegrarse en la sociedad.
A causa del estigma que los rodea, se excluye esencialmente a los niños de trabajadores de sexo negándoles el acceso a internados privados. Muchos de ellos recurren a mendigar, algunos aprenden a robar. Si no ha habido ninguna intervención externa, cuando alcanzan la pubertad, muchos acabarán en el negocio del sexo ya sea como prostitutas, en el caso de las chicas, o como chulos o camellos, en el caso de los chicos. Y el ciclo empieza de nuevo.
|